La Giganta Digital, texto de Rafael Calero Palma (escritor y poeta)

Millones de gracias a Rafael Calero Palma por este bellísimo reportaje en La Giganta Digital

 

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa

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TEXTO: Rafael Calero Palma (escritor y poeta)

El libro que hoy traigo para reseñar se titula Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, de Isabel Martín, editado por la pequeña editorial afincada en Bilbao, A Fortiori Editorial, dentro de su colección “La oficina de las causas perdidas”.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa es el segundo poemario de Isabel Martín, poeta onubense nacida en la Punta del Moral en la Isla Canela, que ya nos deslumbró, a mí y a la mayoría de los que tuvieron ocasión de leer los poemas de su primer libro, el extraordinario 9. 3 de vaciante, que editó la Asociación Cultural Crecida, de Huelva, en el año 2018.

Entre las páginas de aquella primera colección de poemas ya se intuía a una gran poeta. Isabel Martín se movía en unas coordenadas muy personales, no en vano, estamos ante una arquitecta que escribe versos (o una poeta que construye edificios) para crear un mundo menos agresivo, menos violento, más agradable y en el cual, lo personal, lo pequeño, las cosas del día a día, adquieren un tinte político y una dimensión cuya onda expansiva sobrepasaba con creces el propio universo de la autora.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa sigue ahondando en el concepto de “ternura cotidiana revolucionaria”, que la autora empezó a desarrollar en su primera obra, y que vendría a ser algo así como esos pequeños gestos de solidaridad, de empatía, de ayuda al que está cerca, para que la carga no sea tan pesada. Con estos versos, Isabel Martín nos está lanzando este mensaje: “La vida ya es lo suficientemente chunga como para que nos vayamos puteando las unas a las otras”.

El poemario, que viene precedido por un prólogo de la poeta Itziar Rekalde y por un texto de la propia Isabel, se abre con un poema titulado «¿Tú de quién ereh?«, que actúa a modo de auto presentación y se cierra con otro que se llama “Arroz con chocos”. Entre medias, cinco partes, treinta y seis poemas en total, en los que la joven poeta de Huelva, va desgranando, con su estilo coloquial, tan alejado de la grandilocuencia, su particular visión del mundo, un mundo que se nos cae a cachos, como nos recuerda Isabel en el poema “Crisis climática”, destrozado por la ambición capitalista y por las estructuras patriarcales en las que se cimenta el capitalismo. Un mundo agresivo especialmente con las mujeres, a las que ningunea, maltrata, discrimina y en muchas (demasiadas) ocasiones esclaviza, como nos cuenta la autora en el impactante poema “Lah frezah”, uno de mis preferidos junto con “Moraícas”, un poema donde la memoria histórica se entrecruza con la explotación infantil. No obstante, todo el libro está  repleto de grandes poemas, en los que su autora va desgranando su visión feminista de la realidad.

Uno de los rasgos definitorios de la poesía de Isabel Martín es la intertextualidad que lleva a cabo entre sus versos y las letras de cante flamenco, algo que en sus recitales adquiere tintes sorprendentes, ya que, sin llegar a ser una profesional del flamenco, Isabel se da muy buena maña cantando. En esta nueva obra, nos encontramos versos de Enrique Morente, de Miguel Hernández, de la Niña de los Peines, de Antonia Pozo, y otros muchos de carácter popular. Además cada poema va acompañado de un código QR, para que estos cantes se puedan escuchar.

Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa es un poemario magnífico, que nos hace pararnos a reflexionar sobre el mundo en el que vivimos, sobre las relaciones interpersonales, sobre el amor y el dolor. Y lo hace desde una visión absolutamente particular, a veces con humor y otras con mala baba, pero siempre desde su universo personal y desde una subjetividad propia que convierten a Isabel Martín en una poeta única.

Escribe la autora en unas notas finales que cierran el libro que su intención al escribir su segundo poemario era seguir ahondando en las cuestiones que la obsesionan, y para ello ha escrito “un libro que caminase hacia delante, sin olvidar el pasado, pero sin quedar atrapado, teniendo oportunidad de, con todo incluso y a pesar de todo, ser otra cosa y seguir«. No me cabe ninguna duda de que lo ha conseguido. Buscad este libro y leedlo. Y luego ya, si eso, me contáis.

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